Localizador personal ultraportátil y alerta de atascos.
La empresa Navento comercializa un dispositivo, llamado Navento NCard que permite conocer la posición de personas u objetos, en tiempo real, siguiéndolos a través de internet, o de alarmas SMS. Aunque ahora puede parecer chocante, estoy seguro que en unos pocos años su uso se habrá extendido, especialmente con niños y discapacitados.
La concepción me parece muy buena, y entiendo que es la evolución natural de las operadoras de telefonía móvil, o incluso un nicho de mercado para nuevas operadoras u operadoras virtuales. Existe una versión específica para coche, utilizable tanto como antirrobo como localizador de flotas. Esta última función puede utilizarse en sistema sde optimización de rutas, como realimentación, para confirmar si el tiempo empleado en ruta coincide o no con el planificado.
De hecho podría idearse un servicio que alertase de atascos en función de señales enviadas por otros vehículos dotados con estos dispositivos. Yo sufro casi todos los días un atasco en la M-30, normalmente avisado por unos paneles informativos que simplemente indican ‘Tráfico fluido’ o ‘Retenciones hasta punto x’. Creo que la tecnología actual permite dar mucha más información, incluso del estado de rutas alternativas. Esto combinado con un GPS debería ser capaz de establecer en tiempo real, y adaptada a las condiciones reales de tráfico, la ruta más efectiva para llegar a nuestro destino.
Creo que la infraestructura necesaria sería mínima, una central receptora de señales que pudiera consultarse por ejemplo a través de navegador web. Por supuesto los coches deberían llevar el dispositivo emisor de posición y receptor de la información. Mientras s epopularizas eel sistema, probablemente sólo lo llevarían los coches de gama alta, y los profesionales, como taxistas o repartidores. Un escollo sería la privacidad de la información, debería haber garantías de que la información sólo se procesaría de forma anónima, aunque accesible para las fuerzas de seguridad.
Sólo le veo una pega, y es el coste de los planes de servicio, que empiezan en 9 EUR/mes, pero para una capacidad muy limitada.